Mini cuentos para pensar de Mundito Isabella.
La luciérnaga que quería brillar más.
Una luciérnaga miraba cada noche las estrellas
y suspiraba bajito:
“Yo quisiera brillar así”.
Pensaba que su luz era muy pequeñita
y que nadie la podía ver.
Pero una noche Isabella caminaba por el jardín
y no encontraba el sendero.
Entonces la luciérnaga encendió su luz suavecito
y la guió paso a paso hasta llegar a casa.
Desde ese día entendió que no necesitaba brillar lejos,
porque su pequeña luz también podía ayudar.
Y la moraleja de este mini cuento es:
Cada quien brilla a su manera.
No compares tu luz con la de otros.



